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Los cinco errores más comunes en la comunicación directiva

La Comunicación Interna se define como el hacer saber a todos los clientes internos de una organización lo que hace la misma. En este proceso comunicativo, surge un eslabón clave: los cargos directivos. Por lo general, son los directivos quienes están mejor enterados de lo que pasa con la empresa, y hacia donde están planeando dirigir sus objetivos. Es por ello, que en los directivos radica la responsabilidad de comunicar de mejor manera a sus colaboradores la misión y visión de la organización. Sin embargo, pasa a menudo, que los directivos no sienten la necesidad de comunicar eficazmente o creen que lo hacen bien pero no se percibe de esa manera. Ante ello, es importante resaltar algunos errores comunes que ayudaran a los directivos a comprender mejor su función como portavoces de la empresa:

¡Entiendo que lo entendiste como yo lo entiendo!

El primer error radica en creer que los mensajes son entendidos por el colaborador de la misma forma en el que el directivo lo piensa. Como lo comenta Michael Ritter en su libro Cultura Organizacional, “todos tenemos nuestros significados personales para las palabras porque las filtramos a través de variados marcos de referencia que se originan en nuestras diversas experiencias y entornos y en nuestros sistemas de creencias”. De ahí la importancia del feedback como herramienta eficaz en las reuniones face to face con cada colaborador. Es importante además que el colaborador se sienta en la libertad de preguntar sobre cualquier tema que no le haya quedado claro

Porque informo, comunico

Los directivos, a menudo, no tienen una idea clara de la diferencia entre informar y comunicar. La información es, por así decirlo, la materia prima de la comunicación, por lo que sin un tratamiento adecuado de significado, no es comprensible. La comunicación envuelve una sistematización de información de manera que se busca una respuesta tanto racional como emocional de la persona que recepciona el mensaje. En palabras de Ritter “si no hay feedback, no es comunicación”.

Tengo cosas más urgentes

Es común entre los directivos de una organización estar el cien por ciento de su tiempo ocupados. Sin embargo, existe una diferencia clara entre lo urgente y lo importante. De seguro, al no llegar a tiempo con un proyecto puede traer consecuencias con el cliente. Pero es mucho más negativa la situación cuando no se tomó el tiempo debido a tener un feedback con los colaboradores para resolver asuntos importantes que terminan por destruir el resultado del servicio o producto, y, lo que es peor, impactar negativamente en la imagen de la empresa

No necesito su opinión

Se tiende a pensar, con actitud arrogante, que el directivo lo sabe todo, y no necesita de la opinión de sus colaboradores. Este es un error garrafal, pues ello solo lleva a que los colaboradores no se sientan motivados, y lo que es peor, representados. El principal motor para el trabajo en equipo es que debe haber un liderazgo, ganado por el respeto de quienes están a nivel operativo. Lograr las metas de una organización es mucho más fácil si se tiene a un equipo comprometido, y satisfecho con las directivas de su jefe.

Todo está bien, no es necesario hablar

En ese último error se tiende a pensar que como todo el proyecto va bien, no es necesario comunicarse con sus colaboradores. Normalmente, este tipo de actitudes llevan a un problema mayor con un resultado negativo en el servicio o producto, que a duras penas se puede resolver. Lo importante es que siempre, y en todo momento, se tenga una comunicación clara y eficaz con los trabajadores para conocer el status de los proyectos y un feedback que nos ayude a identificar posibles debilidades en el camino. Solo así, reduciremos el riesgo de sufrir un impacto negativo en la imagen de la empresa.