3 claves para un cambio de imagen de marca exitoso

Ya sea que la decisión de cambiar de marca sea un intento de recuperarse de una controversia o una medida proactiva para alinearse con las audiencias, un cambio de marca depende de delinear una estrategia bien planificada.

A medida que su compañía se embarca en una nueva dirección, una estrategia sólida y reflexiva ayudará a reducir el riesgo de perder clientes clave o, lo que es peor, de perder dinero. Nosotros, y muchos especialistas, recomendamos seguir tres pasos fundamentales que proporcionarán una base sólida en este nuevo reto:

  • Conozca a su público: Realice un análisis detallado de las personas clave para que entienda cómo conectarse con ellas bajo su nueva marca.
  • Evaluar los riesgos: Considere cómo responderán sus clientes y partes interesadas, y cómo el cambio de marca puede afectar el reconocimiento de la marca existente.
  • Busque perspectivas externas: Incorpore una fuente de terceros, como una encuesta a clientes, para asegurarse de que su estrategia de cambio de marca se basa en datos imparciales y se adapta a su audiencia.

Después de abordar estos temas, existen tres etapas esenciales de planificación para un cambio de marca en la segunda parte:

Eche un vistazo a los números

Las organizaciones más grandes pueden tener de cientos a miles de contenido web, materiales impresos y otros activos que deben ser actualizados durante un cambio de marca para lograr consistencia, mientras que las pequeñas empresas pueden considerar todo este proceso más fácil y menos costoso. Considere las necesidades únicas de marca y los parámetros de presupuesto para determinar el alcance y el cronograma de la estrategia de cambio de marca.

Mantener la transparencia y la comunicación abierta

Utilice las comunicaciones internas para que sus colaboradores y partes interesadas sepan qué cambios esperar durante el proceso de cambio de marca para aumentar la probabilidad de que le brinden apoyo con el tiempo. Los clientes claves pueden responder negativamente a cambios rápidos e inesperados.

Evaluar y Ajustar

No todos los rebrand son bienvenidos con los brazos abiertos, pero eso no los convierte en un fracaso. Escuchar las críticas y utilizarlas como retroalimentación constructiva para mejorar la estrategia asegura que su marca se mueva en la dirección correcta. Si no está obteniendo la participación de las partes interesadas, considere cómo cada una de esas negativas podría afectar los resultados finales de la compañía. Esté preparado para ajustar, o incluso abandonar, su estrategia de cambio de marca. Pero todo cambio merece cierto tiempo para que los clientes internos y externos se adapten, no dude en tener paciencia y agregarle un poco de buen humor al proceso.